ENTREVISTA CON HUGO SÁNCHEZ

ENTREVISTA CON HUGO SÁNCHEZ

Viernes 23 de octubre 2026
17:27 PM

Hace 50 años inició su carrera profesional una leyenda de Pumas y del futbol mexicano: Hugo Sánchez. El 23 de octubre de 1976, el Club Universidad Nacional visitó a Tigres para disputar el duelo correspondiente a la Fecha 7 de la temporada 1976-77 de la Primera División, enfrentamiento que permitió los primeros minutos del ídolo universitario. 

Luego de cinco décadas de aquel inolvidable momento, Hugo volvió al Estadio Olímpico Universitario, su casa, donde recordó el proceso para debutar como jugador universitario, así como el orgullo de portar la camiseta de una institución que lleva en el corazón.

 

Recuerdos del debut

Bueno, nada más de pensar me da nostalgia pasar 50 años. Estar 50 años atrás es como retroceder en la vida mucho y ubicarse uno en esos 18 años que tenía después de asistir a los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976 y que ya había sido becado por Pumas, ya que quería hacer mi carrera de odontólogo. Entonces, estamos recordando ese momento y para mí ha sido mágico, mágico por lo mismo. Mis hermanos jugaban un año antes, yo quería estar con ellos, ser como ellos. 

Quería ir a unos Juegos Olímpicos con mi hermano Horacio, que fue los de Múnich en 1972 y, como jugué en algunas ocasiones en los partidos en el descanso 15 minutos de niño, fue muy emocionante el hecho de tener a mis hermanos en el primer equipo y yo aspirando a ser el día de mañana futbolista profesional de Pumas. 

Ya cuando llegó ese momento, pues fue todo en Monterrey. Jugamos contra Tigres. Obviamente estaba muy entusiasmado, muy emocionado por ese debut, y me sentí tan motivado, tan contento, que pude colaborar y participar en el juego dándole el pase que anotará Cabinho. Gol que nos dio el triunfo. Entonces, empezar con el pie derecho en el debut con Pumas fue maravilloso e inolvidable.

Significado del debut

Representó que todo tiene un inicio y que es bonito saber que, si los inicios son buenos, eso va a dar confianza y va a dar buena vibra. Así fue. Afortunadamente, porque a partir de ahí, ese triunfo y esos puntos ganados, pues fuimos más y mejor hasta llegar al final de conseguir el primer título para Pumas. Ese recuerdo es maravilloso. Orgulloso porque se gana por primera vez un título de liga siendo profesional, pues es algo soñado.

La paciencia rindió frutos

Yo estaba ya preparado, terminé los Juegos Olímpicos, ya estaba listo para debutar en el siguiente juego, pero el entrenador Jorge Marik creía conveniente esperar un poquito y yo estaba ansioso por ya jugar. Tanto fue así que fui a hablar con el presidente, el ingeniero Aguilar Álvarez, otro padre deportivo que tuve y que le debo muchas cosas: el asesoramiento, los consejos y la paciencia que hay que tomar en este tipo de situaciones. Eso me ayudó para tener paciencia y esperar ese momento, que ese momento fue mágico, y que después poco a poco fui mostrando mi calidad y fui ganando la titularidad. Eso fue mágico porque recuerdo que la final contra la UDG se jugó en el Estadio Azteca. Entonces fue un partido tan especial, tan inolvidable también, que el salir campeones por primera vez en Pumas y mi primer año como profesional ha sido mostrar unido en el éxito y eso lo tengo como un gran recuerdo en el corazón.

Ansiedad ante la ilusión de debutar

No fue complicado porque sabía que iba a llegar tarde o temprano, pero sí andaba con cierta ansiedad en cuanto a que me gustan que las cosas se me den rápido, se me den rápido porque el no jugar me impacientaba, me impacientaba. Tenía tanta energía y tanta ilusión de trascender que, por supuesto, cuando llegó, pues yo dije ‘de aquí para adelante, no voy a parar hasta conseguir las metas y los objetivos’.

Ser de la UNAM es sello de garantía

Si te digo la verdad, no me la he quitado (la camiseta de Pumas), no me la he quitado porque me siento orgulloso de haber sido parte de la historia de lo que es Pumas, lo que es la Universidad Nacional Autónoma de México, que para mí es el equipo más grande que hay en México. Gracias a este equipo, pues me siento una persona educada, preparada, culta, completa en cuanto al término de persona, de ser humano, y capacitado como para afrontar la vida. Como dijo mi madre, que ‘si no te sale bien en el futbol, una lesión, una enfermedad, respaldarte’, me dijo en esas sabias palabras, que tenía razón. Entonces, tener una carrera profesional, estar formado, así como lo he mencionado, pues el hecho de ser de la UNAM es sello de garantía.

Honrado por lo vivido

No cambiaría nada, no cambiaría nada porque respeto y acepto cuál ha sido mi destino. Mi destino es este, en el cual me siento privilegiado de poder disfrutar y conseguir las metas y los objetivos que me he trazado hasta ahora. Y por supuesto seguiré cumpliendo con esa misión que me han encomendado.

Privilegio ser de Pumas

Bueno, Pumas, lo he sentido y lo he percibido que es un símbolo de garantía. El hecho de ser de Pumas, el hecho de ser de la UNAM, es un sello de garantía. Es un privilegio y es un orgullo en el cual puedo seguir presumiendo de ello. Y por ese motivo me siento que todavía faltan conseguir más cosas, pero me siento realizado que tanto como jugador entregué todo lo que podía entregar y luego como director técnico pues hice exactamente lo mismo: dos títulos como entrenador, siendo los primeros bicampeones de los torneos de México. Les enseñamos el camino a otros equipos de cómo se tenían que hacer las cosas y eso, indudablemente, me da mucha alegría, mucho gusto. Hay que ir dejando legados por el camino.

Reconocimiento de la afición 

Por lo que he recibido en cuanto a cariño, reconocimiento, admiración y que ahora me toman como referencia, pues es un halago que tomo con responsabilidad y espero seguir siendo esa referencia para mucha gente, para muchos universitarios, para mucha gente de Pumas. Así como yo los he tenido cuando era niño, pues ahora me toca desempeñar ese papel y lo hago con mucho orgullo.

Regreso al Estadio Olímpico Universitario

Regresar a casa siempre es agradable. Me vienen a la memoria muchas cosas, muchos momentos, sobre todo la mayoría muy agradables, de mucho éxito y, en algunos, de dificultad, algunos con cierta tristeza, pero afortunadamente fueron menos, fueron pocos. Eso sirvió para valorar aún más los momentos de éxito y de triunfo, así que esta es mi casa y así lo percibo cada vez que vengo a Ciudad Universitaria. No nada más en el estadio sino también fuera del estadio, lo que es la Ciudad Universitaria, hay una energía muy especial, hay una sinergia que esa energía, los que sentimos y creemos en ella, pues nos alimenta y nos alimenta mucho.

Mejores recuerdos

Todos los títulos, todos los títulos son los logros que uno va proponiéndose para conseguirlo al cabo de la temporada y los más valiosos son los colectivos. Tuve alguno individual, como ser máximo goleador empatado con Cabinho en una temporada y eso queda también en el recuerdo y todos los títulos como jugador, importantes y los goles que metí, los partidos que jugué, que fueron muchos, goles también que afortunadamente fueron muchos, y todos esos grandes momentos obviamente son inolvidables.

Mensaje a la afición

El mensaje que le doy a todos mis colegas de la UNAM y de Pumas, pues gracias por el apoyo, gracias por el reconocimiento. Gracias por el cariño, gracias por esa energía que enviaban estando aquí en Ciudad Universitaria, estando en el estadio, estando con Pumas, pero también lo sentía cuando estaba jugando fuera de México, en España, con el Atlético de Madrid, con el Real Madrid, con todos los equipos. Les agradezco porque vaya donde vaya esté donde esté, siempre hay muchísima gente de la UNAM, muchísima gente de Pumas y eso pues nos hace sentir orgullosos de que mientras más seamos, va a ser mejor. Así que comparto mis éxitos y mis triunfos con todos ustedes.